La Santa Iglesia Catedral de Murcia acogió en el día de ayer la celebración de la Fiesta de la Sagrada Familia en unión a toda la Iglesia. Padres, jóvenes, niños sacerdotes y seminaristas acudieron al templo catedralicio para celebrar una de las fechas más señaladas dentro del calendario navideño.
La liturgia fue preparada por distintas familias, destacando el momento de la oración de los fieles, donde pequeños y mayores de una misma unidad familiar realizaron las peticiones. La celebración fue presidida por el obispo de la Diócesis de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, en unión con el arzobispo emérito de Burgos, Mons. Francisco Gil Hellín, y el vicario de Familia y Vida de la diócesis, Ángel Francisco Molina Navarro, junto al cabildo catedralicio.
Durante la homilía, Lorca Planes recordó que en esta fiesta «los cristianos celebramos uno de los días más importantes del año porque afecta a nuestras costumbres, porque la familia es un regalo de Dios, es más, es un invento de Dios».
Precisamente el amor fue el eje central de sus palabras: «El amor es lo que da sentido a la familia, no busquéis otro sentido porque no lo hay; O hay amor, o no hay familia. El proyecto de Dios es que nos salvemos a través de la familia», pero siempre respetando nuestra libertad. Por ello, cada uno desde nuestros hogares debemos luchar por combatir cada día en que no se olvide esta meta, aseguró el prelado.
La invención y la creatividad de Dios confortaron las palabras anteriores: Dios hizo un nuevo invento para no dejarnos solos, «escogió a una mujer, María, escogió a un hombre, José, y en esa unidad familiar proyectó el nacimiento de nuestro Señor». Resaltando de su mensaje que Dios quiere que los cristianos nos convirtamos en heraldos del maravilloso misterio del amor salvífico, pues por eso ha puesto en la iglesia doméstica el mejor de los lugares donde se pueda predicar a Cristo. Sin olvidar que «los padres son los mejores catequistas y educadores de sus hijos, no otros sino ellos: los padres».
Las palabras del obispo de Cartagena finalizaron con una llamada a la santidad: «Muchos de los grandes santos han crecido en familias profundamente cristianas, pero no solo con la palabra, sino sobre todo con el testimonio de la vida. No olvidemos, como decía san Pablo: "El amor lo arregla absolutamente todo", y con esto salgamos con una nueva ilusión totalmente renovada anunciarlo al mundo».
Previo a la liturgia eucarística, se efectuó la bendición especial para este día a los matrimonios celebrados durante el año 2022 y para aquellos que habían celebrado durante este período sus bodas de plata o de oro. Toda la celebración fue acompañada por cantos y villancicos del coro de la parroquia de San Pablo de Murcia, y finalizó con la alegría de los más pequeños recibiendo una bolsa de golosinas de mano del vicario de Familia y Vida tras la invitación del obispo a gritar con él: ¡Feliz Navidad!